A la sombra del dougout

Carlo A. Lozoya | 19:53 hrs.



Ha iniciado el torneo regional de beisbol de primera fuerza en Ciudad Juárez, parte importante, más no escencial, para la conformación del representativo de los Indios que participará en la Liga Estatal y con ello se renuevan los bríos y esperanzas de muchos peloteros locales.

Muchos aficionados y seguidores de este proceso, al que ya muy pocos llaman ‘selectivo’, hablan de las condiciones y analizan las posibilidades de jugadores juarenses por nacimiento o ‘adopción’, pero suelen dejar de lado varios factores de trascendencia para que tal hecho se dé.

Incluso los propios jugadores pierden la objetividad y terminan por ser presa de la frustración y el enojo cuando se da a conocer el roster definitivo de la tribu.

Es verdad que el talento se tiene, que la trayectoria de muchos jugadores podría dar para aspirar a ocupar un lugar en los Indios, pero deberán de tomar en cuenta varios factores.

El primero de ellos es un autoanálisis para determinar, por conciencia propia, por qué no han llegado o por qué no han vuelto a ocupar el lugar que en alguna ocasión tuvieron.

Como ser humano, es a veces difícil tener la capacidad de detectar errores y carencias propias en esto de la pelota y a partir de ahí ser autocrítico.

Es más cómodo culpar a otros y refugiarse en ‘el cariño’ de los aficionados y familiares, que se ven reflejados con mensajes de aliento y apoyo a través de las redes sociales.

Al lograr ése análisis personal, se puede pasar al siguiente paso: ¿qué hacer para corregir las fallas; para mejorar o suplir las carencias?

La fórmula es trabajo+disciplina+constancia, pero de la manera correcta y efectiva.

Un bateador, por ejemplo, no puede creer que si hace miles y miles de swings o realiza infinidad de sesiones de práctica de bateo, en automático va a ser el mejor. Debe de detectar dónde está su falla, si es mecánica o de pensamiento, etc, etc, y a partir de ahí establecer el plan a seguir para tener mayor efectividad.

Así igual, pero dentro de su contexto, es para los pitchers, los catechers, los juagdores de cuadro o jardineros. Cada parte tiene su especialidad y su particularidad.

Pero bueno, no debemos ponernos a ser tan especializados porque sería algo que daría para miles y miles y miles de palabras, así que a lo que sigue.

Si bien es cierto ya el Torneo Regional no es nada selectivo, si se mantiene como el escaparate o la vitrina principal para quienes se han decidido a dar el siguiente paso: poner en práctica su mejoría.

Obtener los resultados personales, que muchas veces no van de la mano con los del equipo, es la oportunidad para estos peloteros aspirantes, quienes tienen que destacar o sobrealir por encima de cualesquiera que sea la situación de las novenas a las que pertenezcan.

En el caso de los bateadores y los lanzadores, sólo hay dos lugares seguros.

Estos son para los campeones individuales en el respectivo departamento, sin importar su condición o especialidad en el terreno de juego. Así que para el mejor en porcentaje de bateo y el mejor en efectividad los lugares están seguros.

Antes de pasar al siguiente punto, lo anteriormente expuesto me lleva a un rápido resumen de palabras que pudieran observar los jugadores en cuestión: ‘qué hago, cómo lo hago y dónde lo hago’ para considerarme merecedor, aspirante o contendiente a un lugar en el roster de los Indios.

Respondidos esos anteriores cuestionamientos habría que pasar al siguiente punto o interrogante.

¿A quién o a quiénes se tiene que desplazar del lugar o posición que ya ocuparon la temporada pasada o desde años atrás?

Se debe analizar a conciencia a qué posición en el terreno de juego se aspira a llegar; quién estuvo ahí; quiénes pueden estar o quiénes han llegado para buscarla, refiriéndome en este último punto a los jugadores cambiados o contratados para este ciclo.

Es cierto que cuando se quiere, se puede. Pero también e cierto que para aspirar a lo que se quiere en esto del beisbol, el único camino es el trabajo y aún así nada está garantizado.

Y además, ¿quién dijo que era fácil?

 


Tambien te puede interesar