Quieto en home

Por: Librado Velo A. | 09:49 hrs.



           Se llega a la culminación de la temporada 2016 de la Liga Estatal de Beisbol; uno de los finalistas, los Manzaneros de Cuauhtémoc, estaban contemplados para la posibilidad de llegar.  Rojos de Jiménez, en cambio, han rebasado las expectativas; se esperaba que estuvieran en playoffs, pero no que llegaran hasta la final, porque el pronóstico al inicio de la campaña  era para otros equipos como Delicias, Chihuahua o hasta Madera. 

          LOS ROJOS-ROJOS.   Gran trabajo el que han realizado los jimenenses, primero dándole vuelta a una situación difícil al término de la temporada regular, cuando perdieron una serie clave en casa frente a Chihuahua y encarando la última visitando a Parral.  Sin embargo, a partir de precisamente vencer a los Mineros, se han venido resultados extraordinarios, al eliminar a Juárez (y de visita) en 7 partidos y luego lo mejor:  regresar en la semifinal de un adverso 1-3, al filo de la navaja cada noche, para triunfar en 3 partidos consecutivos y lograr la hazaña de vencer a Dorados de Chihuahua.  Mucho sufrieron porque en este deporte no hay cosas fáciles;  un trabajo de equipo sin duda, pero con las individualidades destacadas, como la de Aldo Salinas, auténtico caballo, esforzado en cada salida, con la voluntad de terminar sus partidos, sin estar volteando al dugout a ver a qué horas los sacan (como otros).   Y un Javier Encinas tremendo a la defensiva y con el bat, el gran cátcher que es Guillermo Zamudio, que hasta tiempo se dio de batear, Mario Barraza en gran nivel ya no solamente defendiendo, los estupendos relevos de Fernando Lagunes y la contribución de los veteranos, siempre valiosos, Rogelio Lugo jugando como siempre, con mucha calidad y Josué López, viniendo de la banca a decidir un partido en un solo turno muy difícil, donde parecía que estaba a merced del pitcher.  Esa es la labor de un conjunto, aprovechar el aporte mayor o menor de todos sus elementos, para conseguir el objetivo.  Resulta ocioso mencionarlo, pero es justísimo: tremendo trabajo de Armando Güereca y su cuerpo técnico.  Ahora viene el plato fuerte, el máximo logro está al alcance, pero es beisboly nada se regala, el rival quiere lo mismo: 

        LOS MANZANEROS.  Este es un equipo que vienen de un proceso de varias temporadas, no se formaron apenas ahora.  Hace unos años tomaron la decisión difícil, darle oportunidad a los muchachos locales, revirtiendo una costumbre de siempre, jugar con foráneos básicamente, con unos pocos peloteros de la tierra (eso sí, muy destacados).  Después de quedarse varias veces en la etapa de semifinales, eliminados por Juárez o Parral, han llegado a la meta este núcleo de jóvenes encabezados por Octavio Armendáriz (ese “toronjo”), Javier Hernández, Miguel Angel Holguín, Rogelio Rivera, Luis Loera, Rogelio Gándara, Manuel Moreno, el joven veterano René Chávez (me parece que estuvo en el campeonato del 2006, con solamente 16 años de edad).   Una mención especial y ejemplo para los que tienen miedo a darles oportunidad a los menores en posiciones clave:  se la jugaron con el jovencito Fernando Villegas como cátcher y resulta que se quedó como titular y no nada más porque es menor, sino porque demostró tener las condiciones y el carácter para dar la talla.  Y bien reforzados en el pitcheo sobre todo, con lanzadores foráneos de calidad como Efrén Guzmán, Daniel Valdez, José Angel Hernández, Juan Noriega, y con un par de buenos peloteros, bateadores muy oportunos  como Orlando Marín y Alejandro Flores.   El liderazgo de Marcelo Juárez retornó a su equipo preferido y de nuevo está en una final, realizando como de costumbre un estupendo trabajo, aunque en Cuauhtémoc hay quien lo tacha de ser “muy terco”…porque  no es de los que se guían por lo que dicen los medios, hace lo que cree que se necesita y ahí los resultados. 

EL PRONÓSTICO.  Cuauhtémoc tiene la ventaja de ser local en los dos primeros partidos (y eventualmente en  los dos últimos), por lo que  creo que va a estar la clave en que el pitcheo de Jiménez se va a enfrentar no solamente a un equipo que batea bastante bien, sino a la situación de la altura sobre el nivel del mar de la ciudad y estadio de Cuauhtémoc y que resulta en que la pelota vuela mucho más que en otros parques.  Claro, es parejo para todos, pero los lanzadores de Manzaneros ya están acostumbrados y es un hándicap a favor…   Fuera de esta situación natural, es una serie bastante pareja, con defensivas semejantes, mejor el outfield de Cuauhtémoc, pero superior el infield de los Rojos; ventaja en la receptoría (importante) para Jiménez y en apariencia más profundo el cuerpo de lanzadores de los Manzaneros.  De los manejadores, ni hablar, está garantizado un duelo de estrategas…los mejores, nomás… 

Usted tiene la mejor opinión. 

Hasta la próxima. 

 

 

 

 


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